Antropofagia y diversos tipos de canibalismo

Desde el Sinanthropus Pekinensis (hace 500.000 – 750.000) llevamos sobreviviendo a costa de todo. Los restos encontrados en los Neandertales del sudeste francés dicen exactamente lo mismo, que había una época que nos comíamos los unos a los otros para poder sobrevivir. Para ser más concretos diferencio dos tipos de canibalismo: La antropofagia ritual y la supervivencia.
Como antropofagia ritual encontramos una tribu de Papua Nueva Guinea. Esta se enfrenta cada ciertos años con las tribus adyacentes del río Irian Jaya, así guardan los árboles donde viven, marcan territorio y se conmemoran como la tribu más fuerte de la zona. Cuando van a la batalla, ambos “capitanes” saben que morirán, ya que el de la tribu perdedora será comido por la tribu ganadora como modo de ofrenda a los dioses. También tienen la creencia que la energía del guerrero, así como la fortaleza, valentía y sabiduría pasarán al cuerpo de quien lo coma, por eso tan gran ritual con ese cuerpo en concreto. Lo destacable en este caso es que en esta tribu, si ha tenido la suerte de ganar la batalla, el capitán será sacrificado igualmente ya que se considera un honor el sacrificio y el posterior homenaje antropofágico. Ésto fue descubierto en una expedición por el Dr. César Pérez de Tudela donde encontró, entre otras muchas cosas que le llamaron la atención, diversas tribus no civilizadas hasta ese momento donde tenían cabezas de enemigos así como monjes desaparecidos y empalados, práctica muy habitual que hablaremos en otro momento.
Como supervivencia quizás nos venga a la cabeza la película, basada en un hecho real, Viven. Más bien encuentro una necesidad, desde mi punto de vista personal, a la carencia de proteínas en la antiguedad. Hay que pensar que, como dicen algunos, la carne que mejor sintetiza nuestro propio cuerpo y la cual está más acomodada en nuestro organismo celular es la nuestra propia. Como dijo un día el gran Iker Jimenez, hablando sobre el tema en cuestión: “Les cortaban la cabeza y las extremidades. Luego los colgaban de unos ganchos metálicos que se sustentaban en un trípode de madera hecho a mano. Encendían unas velas para destilar mediante el calor la grasa y el aceite del cuerpo. Los cuerpos mutilados permanecían así durante días…”
Sin ir más lejos, en la actualidad hay una historia que dice así: ” Don Enrique de Villena, en su “Arte Cisoria”, alaba la carne de hombre, buena para las quebraduras; en las Partidas (V partida, Título XVII, Ley VIII) se autoriza al alcaide que esté cercado en su castillo y “fuesse tan coitado de fambre que non ouiesse que comer, puede comer al fijo, antes que diesse el castillo sin mandato de su Señor”. Y qué decir de la beata de Morella que, en el apuro de preparar un almuerzo para san Vicente Ferrer, cuando echó mano a la despensa y vio que no tenía nada, le sirvió a su propio bebé asado, pero el santo resucitó a la criatura”. Periódico El Mundo – 2003.
Un tema que a mí me apasiona; largo y tendido estaría hablando sobre él, pero solo dejo esto en el aire: Si los orientales comen animales que nos parecen asquerosos, si a los orientales les parece asqueroso que comamos el cerdo, un animal que se revuelca por el barro y come cualquier cosa, si nos parece asqueroso beber incluso agua del grifo, ¿Por que en la época de nuestras abuelas, dos generaciones atrás simplemente, hacían uso en algunos pueblos de España del canibalismo de bebés o de miembros amputados (los que no se los cortaban para tal menester) y hoy en día nos resultan tantas cosas repugnantes? ¿Por que somos tan sibaritas en la actualidad? ¿Sufrimos demasiado poco o tenemos muy pocas carencias?
El ser humano siempre ha ido a cazar y no podemos ir a los supermercados a comprar la carne empaquetada, no se pueden cambiar los “hábitos” del ADN, no se puede cambiar la forma que tenemos de ser. Para este post recomendaría fervientemente el libro de “Canibalismo ocasional. Secretillos vergonzosos sobre la supervivencia a ultranza” – Shiguro Takada. Ya va siendo hora de bajar los pies a la realidad.
P.D.: Ahora queda la pregunta que todos os estáis haciendo: ¿En caso de… me comería a la persona que tengo al lado? ¿Que opináis?




la verdad q me ha gustado sibre todo lo de las tribus… pero he de decir q cada dìa me das mas miedo jajajjaja
un beso